
Los infectados
Gira en torno a Marcos, un hombre de unos treinta y tantos años que no tiene nada de especial, salvo por el hecho de que logró escapar de una epidemia de muertos vivientes que asolaba la Ciudad de México —y, de hecho, el mundo entero— huyendo y sobreviviendo como puede en una remota zona montañosa. Es allí donde conoce y se une al torpe Renato, a la joven madre Claudia y a su pequeña hija Zoe. Las reglas para sobrevivir son sencillas. No dejar rastro, no hacer ruido y no dejar olores. Los muertos vivientes, como es sabido, cazan guiándose por el sonido y el olfato. Y por mucho cuidado que tengan Marcos y su grupo, los muertos vivientes se adentran cada vez más lejos en busca de alimento a medida que la población de la ciudad se va reduciendo. Es solo cuestión de tiempo que los encuentren.